Qué chubasquero elegir para tu perro: guía definitiva para acertar
Si te estás planteando comprar un buen chubasquero para tu perro, tal vez estés un poco abrumado por la gran cantidad de opciones disponibles que hay actualmente en el mercado.
Los componentes que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir un buen chubasquero para perro son:
En apenas pocos años, el mercado de los impermeables para perros ha cambiado radicalmente. Los dueños hemos pasado a tener consciencia que queremos viajar siempre con nuestras mascotas y queremos protegerlos frente a todas las situaciones climatológicas que nos encontremos.
Esta guía en el que recogemos todos los aspectos a tener en cuenta antes de elegir uno y hacernos con el modelo que más se adapta a nuestras necesidades.
Impermeabilidad
Vamos a empezar a hablar sobre un concepto que se ha transmitido de forma errónea durante muchos años. La impermeabilidad al 100% no existe en ningún tipo de prenda, incluso en el plástico también se llega a filtrar agua.
Supongo que ahora mismo te ha venido a la cabeza la cantidad de veces que has usado un chubasquero y has vuelto a casa completamente seco. Pero, hazte esta pregunta, ¿durante cuanto rato has estado bajo la lluvia o qué tipo de lluvia has estado expuesto?
Aunque no exista un estándard unificado en la industria existe un indicador que te va ayudar mucho cuando quieras elegir una prenda impermeable y se llama "columna de agua".
Para medir esta resistencia se coloca el tejido plano y tenso, sin que nada lo roce por debajo y por encima en una base. Se coloca un tubo cuadrado de 1x1 encima y se va llenando de agua hasta que finalmente el líquido acaba traspadando el tejido.
La medida en milímetros de la altura del agua en el tubo en el momento en el que el agua empieza a traspasar la tela indica su nivel de impermeabilidad.
¿Como leer la columna de agua de un tejido?
Busca en la ficha técnica la información sobre la medida en milímetros de la columna de agua. Si no la encuentras o está muy escondida puede ser una mala señal y directamente puedes desconfiar del producto.
Ahora repasemos lo niveles que existen:
- 0-5000mm: Cero es no resistencia (un abrigo para perro), 5.000mm es una resistencia no muy alta: lluvia ligera durante no mucho tiempo, nieve seca, etc.
- 6.000mm - 10.000 mm: Lluvia ligera o moderada, neveda moderada. En el límite de 10.000mm ya se encuentra un buen impermeable.
- 11.000mm - 15.000 mm: Lluvia de moderada a fuerte, nevada fuerte.
- 16.000mm- 20.000mm: Lluvias fuertes, tormenas intenasas de nieve.
- Más de 20.000mm: Protección extrema.
Columna de agua recomendada en condiciones reales
Hemos visto que la prueba de la columna de agua mide la presión a medida que va subiendo, hasta que traspasa el tejido.
Por eso, las presiones sobre la membrana provocan que con menor cantidad de agua, ésta penetre. Así, con fuerte viento, la impermeabilidad baja.
Pero el mayor aumento de presión se produce por roces. La pérdida puede ser notable: con arbustos o arboles, rozaduras con piedras o la misma correa en el que lo sujetas.
Debido a todos estos factores, es preferible elegir una prenda con más resistencia al agua medida en laboratorio.
Transpirabilidad
La tanspirabilidad de un chubasquero indica la capacidad que tiene para expulsar al exterior la humedad interior, provocada principalmente por la acumulación de la humedad y nos mantiene secos.
Por eso, un impermeable de plástico (cuya impermeabilidad es altísima), no es útil en excursiones o salidas. Nuestro perro acabará empapado por la humedad acumulada, tendremos un problema en la montaña y al detenernos (enfiamento súbito), se sentirá sumamente incómodo.
Aunque una chaqueta impermeable y transpirable tiene un capacidad límite de expulsión de agua es sumamente recomendable poder disponer de ella.
¿Como medir la transpirabilidad?
La transpirabilidad es muy compleja de medir incluso en las pruebas de laboratorio. En el terreno, las condiciones externas (humedad relativa y absoluta del ambiente), diferencia de temperatura entre interior y el exterior), influyen en su funcionamiento.
En Europa se emplea la norma ISO 11092. Dónde en una escala del 0 al 30 se valora el RET (Resistencia Textil a la Evaporación), medida en m2/pa/w. Cuando menor sea el número más transpirable será el tejido y su confort.
Costuras termoselladas
Aunque disponer de un buen textil y una buena transpirabilidad es tener un éxito casi asegurado es importante tener un detalle fundamental, las costuras.
Cuando se confecciona un chubasquero, se unen diferentes piezas de tela mediante costuras. La aguja atraviesa el tejido cientos de veces y crea pequeños orificios por lo que, bajo una lluvia continuada o cierta presión puede terminar entrando agua.
Por este motivo, si buscamos una protección elevada frente a la lluvia, no deberíamos fijarnos únicamente en la impermeabilidad del tejido. También debemos comprobar cómo están construidas y protegidas las costuras.
¿Qué son las costuras termoselladas?
Las costuras termoselladas incorporan normalmente una cinta o material impermeable aplicado sobre la parte interior de la costura mediante calor y presión.
Esta cinta cubre tanto la unión de los tejidos como los pequeños agujeros realizados por la aguja, reduciendo considerablemente los puntos por los que puede penetrar el agua.
Entonces, ¿un chubasquero con costuras termoselladas es completamente impermeable?
Tampoco.
El termosellado elimina uno de los principales puntos débiles de una prenda. Pero siguen existiendo zonas por las que puede entrar agua: cuello, abdomen, patas, cremalleras, aberturas para el arnés o simplemente aquellas partes del cuerpo que el chubasquero no cubre.
Y esto nos lleva al siguiente punto, probablemente uno de los más importantes cuando hablamos específicamente de impermeables para perros: la cobertura.
Cobertura del chubasquero
Cuando comparamos dos chubasqueros para perro solemos fijarnos primero en el diseño, la impermeabilidad o incluso en la facilidad para ponerlo.
Sin embargo, hay una pregunta mucho más sencilla que deberíamos hacernos:
¿Qué parte del perro protege realmente de la lluvia?
No sirve de mucho disponer de un tejido con una columna de agua de 20.000 mm si el diseño únicamente cubre una pequeña parte de la espalda.
La cobertura determina cuánto pelo y cuánta superficie corporal quedan expuestos directamente al agua.
Cobertura de la espalda
La espalda es la zona más sencilla de proteger y prácticamente todos los chubasqueros la cubren.
Lo ideal es que la prenda empiece cerca de la base del cuello y llegue aproximadamente hasta el nacimiento de la cola. Sin sobrepasarla excesivamente ni impedir que el perro pueda levantarla y moverla con normalidad.
Por eso es tan importante elegir la talla utilizando la longitud de espalda del perro y no únicamente su peso.
Cobertura del cuello
El cuello es uno de los puntos por donde más fácilmente puede introducirse el agua.
Cuando llueve, el agua cae sobre la cabeza y termina descendiendo hacia el cuello. Si el chubasquero tiene una abertura muy amplia, puede introducirse progresivamente entre el tejido y el cuerpo.
Un cuello alto puede ser especialmente interesante cuando nuestro perro tiene el pelo largo o cuando vamos a permanecer bastante tiempo bajo la lluvia.
Cobertura del pecho
El pecho recibe mucha más agua de la que aparentemente podemos pensar.
No solamente por la lluvia que cae desde arriba, sino por todas las salpicaduras que producen las patas delanteras mientras el perro camina.
En terrenos mojados, charcos, caminos o césped, el agua impacta continuamente contra la zona inferior del pecho.
Por este motivo, los chubasqueros con una protección pectoral amplia pueden mantener al perro considerablemente más seco que aquellos que únicamente cubren la espalda.
Cobertura de las patas
Las patas son otra de las grandes diferencias entre los diferentes tipos de impermeables.
Podemos encontrar desde capas muy sencillas, que prácticamente sólo protegen el lomo, hasta chubasqueros que incorporan mangas y cubren buena parte de las cuatro patas.
Cuanta mayor cobertura exista, menor cantidad de pelo tendremos que secar posteriormente.
Las aberturas para collar y arnés también importan

Existe otro punto de entrada de agua que muchas veces pasa desapercibido: las aberturas destinadas a conectar la correa con el collar o el arnés.
Una abertura demasiado grande o mal protegida puede permitir que el agua entre directamente debajo del impermeable.
Por eso algunos modelos utilizan:
- Solapas protectoras.
- Cremalleras impermeables o resistentes al agua.
- Aberturas ajustadas.
- Sistemas que permiten utilizar el arnés debajo del chubasquero.
Si utilizas habitualmente arnés para pasear con tu perro, este detalle debería formar parte de los criterios de elección de un buen chubasquero para tu perro.
¿Qué chubasquero necesita mi perro según el uso?
| Tipo de uso | Columna de agua recomendada | Costuras | Cobertura recomendada | Transpirabilidad | Qué buscar |
|---|---|---|---|---|---|
| Paseos urbanos cortos | 5.000–10.000 mm | Sellado no imprescindible | Espalda + pecho | Básica / media | Ligero, cómodo y fácil de poner |
| Paseos habituales con lluvia | 10.000–15.000 mm | Preferiblemente termoselladas | Espalda + pecho + buena protección abdominal | Media | Buen equilibrio entre protección y comodidad |
| Lluvia fuerte o paseos largos | 15.000–20.000 mm | Termoselladas | Espalda + cuello + pecho + abdomen | Media / alta | Buen ajuste y pocas zonas de entrada de agua |
| Montaña y actividades outdoor | 15.000–20.000 mm o más según condiciones | Totalmente termoselladas | Cobertura amplia, incluyendo abdomen y, si es posible, patas | Alta | Impermeabilidad, transpirabilidad y libertad de movimiento |
| Perros de pelo largo | 10.000–20.000 mm según uso | Recomendables | Alta, especialmente pecho, abdomen y patas | Media / alta | Reducir al máximo el pelo mojado y las salpicaduras |
| Perros pequeños o de patas cortas | 10.000–15.000 mm o superior | Recomendables | Especialmente importante en abdomen y pecho | Media | Protección frente al agua proyectada desde el suelo |
Importante: estas cifras son orientativas. La columna de agua no debe valorarse de forma aislada. Un chubasquero de 20.000 mm con poca cobertura o costuras sin sellar puede ofrecer una protección real inferior a un modelo de 10.000–15.000 mm bien diseñado, con costuras termoselladas y una buena cobertura del cuerpo.
Ejemplos prácticos: ¿qué chubasquero elegir en cada caso?
Veamos cómo podemos aplicar todo lo anterior a situaciones reales. No necesitará el mismo chubasquero un perro que sale unos minutos por ciudad que otro que realiza largas excursiones por montaña.
| Tipo de perro y uso | Columna de agua | Cobertura | Costuras | Qué priorizar |
|---|---|---|---|---|
| Teckel · Paseos urbanos de 20-30 min | ≈ 10.000 mm | Espalda, pecho y especialmente abdomen | Recomendables | Proteger principalmente de las salpicaduras procedentes del suelo. |
| Perro de pelo largo · Paseos diarios de una hora | 10.000-15.000 mm o superior | Espalda, pecho, abdomen y parte de las patas | Termoselladas | Reducir la cantidad de pelo que termina mojado y facilitar el secado al volver a casa. |
| Perro de montaña · Excursiones de varias horas | 15.000-20.000 mm | Cobertura amplia sin limitar el movimiento | Termoselladas | Impermeabilidad, transpirabilidad y libertad de movimiento. |
Un ejemplo muy claro: para un teckel que pasea 20 minutos por ciudad puede resultar más útil un chubasquero de 10.000 mm con una buena cobertura abdominal que uno de 20.000 mm que únicamente proteja la espalda. En cambio, para un perro que realiza excursiones de varias horas, una mayor resistencia al agua, las costuras termoselladas y la transpirabilidad adquieren mucha más importancia.
Errores frecuentes al elegir un chubasquero para perro
A la hora de comprar un chubasquero para nuestro perro podemos cometer algunos errores que reducen considerablemente su protección frente a la lluvia.
Fijarnos únicamente en que ponga "impermeable". Este término por sí solo nos aporta poca información. Si queremos conocer su resistencia real al agua debemos buscar la columna de agua.
Pensar que una columna de agua más alta siempre significa mayor protección. Un tejido de 20.000 mm puede ofrecer una protección real inferior a otro de 10.000 mm si tiene las costuras sin sellar, poca cobertura o grandes aberturas por las que entra el agua.
Elegir la talla únicamente por el peso. Dos perros de 10 kg pueden tener cuerpos completamente diferentes. Si el chubasquero queda corto, se desplaza al caminar o limita el movimiento de las patas, probablemente la talla o el patrón no sean adecuados.
Buscar la máxima cobertura sin tener en cuenta la movilidad. Cubrir más superficie puede mantener al perro más seco, pero nunca debería impedirle caminar, correr, sentarse o moverse con normalidad.
Olvidarnos del pecho y del abdomen. La lluvia no llega únicamente desde arriba. Al caminar, las propias patas proyectan agua y suciedad hacia la parte inferior del cuerpo.
No comprobar las aberturas del collar o del arnés. Una abertura demasiado grande puede convertirse en un punto de entrada directa de agua.
Confundir impermeabilidad con transpirabilidad. Una prenda puede impedir perfectamente la entrada de lluvia y, al mismo tiempo, acumular humedad en su interior.
Comprar más protección de la que realmente necesitamos. Para un paseo urbano de diez minutos bajo lluvia ligera probablemente no necesitemos las mismas características que para pasar varias horas en la montaña.
Lo que hemos aprendido probando chubasqueros para perro
Después de probar diferentes chubasqueros, hay cuatro detalles prácticos que para nosotros marcan la diferencia:
Ante la duda, una talla más
La longitud de la espalda es la medida que mejor nos funciona para elegir la talla. Si el perro está entre dos tallas, preferimos escoger la superior y ajustarla correctamente antes que dejar el chubasquero demasiado corto o apretado.
Que no quede completamente ajustado
El perro necesita libertad para caminar y correr. Preferimos que quede ligeramente holgado y que disponga de ajustes elásticos o de goma, evitando puntos rígidos que puedan provocar molestias o rozaduras.
Tiene que ser fácil de quitar
Después de un paseo bajo la lluvia debemos poder retirar el chubasquero rápidamente. Si quitarlo es complicado, podemos acabar mojando al perro con la propia prenda y perder parte de la protección conseguida durante el paseo.
La calidad de los materiales importa
Tejidos, costuras, cierres y elásticos sufren con la lluvia, los roces y los lavados. Por nuestra experiencia, unos buenos materiales y acabados, como los que encontramos en los chubasqueros Rukka, se notan especialmente con el uso frecuente.
El complemento imprescindible, las botas
Cuando llueve, el chubasquero protege buena parte del cuerpo, pero las patas siguen estando en contacto directo con el agua, los charcos, el barro y la suciedad del suelo. En estos casos, unas botas impermeables para perro pueden ser un complemento especialmente práctico.
Además de ayudar a mantener las patas secas, evitan que el pelo de los pies acumule tanta agua y suciedad, algo especialmente útil en perros de pelo largo. Al volver a casa tendremos menos barro que retirar y será mucho más sencillo secar al perro.
Chubasquero y botas forman una combinación muy completa para esos días en los que salir a pasear significa enfrentarse a lluvia, charcos y barro.
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